Iglesia

Conoce Nuestra Iglesia

Glorificar a Dios y servir a todos en amor: un viaje de fe

Nuestra Historia

Muchos piensan que Verbo inició en Guatemala. En realidad, los cimientos del Ministerio fueron puestos en un grupo de jóvenes cristianos -unos hispanos, otros norteamericanos- que aceptaron la soberanía de Dios en sus corazones durante un poderoso mover del Espíritu Santo llamado “La Generación de Jesús”. El movimiento comenzó al final de los años 60 entre jóvenes y hippies de la Costa Oeste de los Estados Unidos.


Los que formaron Verbo se conocieron en el Ministerio Gospel Outreach (Alcance Evangélico), un movimiento cristiano de casas y granjas comunitarias bajo la dirección de Jim Durkin, un ungido predicador y maestro de la palabra de Dios.


Ejerciciendo el Llamado

El grupo de jóvenes creyeron firmemente lo que Jesús dijo en Mateo 28:18-20: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
Ellos sintieron el llamado a cumplir esta comisión en América Latina, pero no sabían dónde. Se dieron cuenta que “Ser llamado no es lo mismo que haber sido enviado”. Todos pasaron algunos años en las comunidades de Gospel Outreach aprendiendo cómo ser misioneros, con énfasis en el principal tema del grupo, “Practicar la Palabra de Dios”. El señor Durkin, reconocido apóstol y otros ministerios, les enseñaron una expresión cristiana bíblica no religiosa en un ambiente de transparencia y honestidad.

Enseguida está una breve descripción de cada ministerio en la iglesia local en San Antonio, TX:


Misión

Llevar a cada miembro de la iglesia a una experiencia El conocimiento y vivencia de un evangelio de poder.
Romanos 1:16


Id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre de el padre , hijo y Espíritu Santo. Mateo 28:19


Visión

Que cada miembro de nuestra iglesia desarrolle una comunión con Dios por medio de su palabra y oración.


Que cada uno de nosotros, pequeños ,adultos ,varones,
damas y Ancianos podamos desarrollar el carácter de Cristo
reflejado en fruto del Espíritu.


Gálatas 5-22-23

El Poder de Dios

Que cada creyente sea conciente de su propia capacidad en el cuerpo de Cristo por medio de los Dones del Espíritu Santo para edificación de la iglesia.



1 Corintios 12:1-11


Iglesia Verbo

En esto creemos

  • Que Dios es el Rey Eterno, Creador pre-existente de los cielos y la tierra. El es un Espíritu inmutable, perfecto en santidad, sabiduría, bondad, justicia, poder y amor. Existe como un solo Dios en tres personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, iguales en esencia, poder y gloria.


  • Que el Reino de Dios es eterno. Desde Su trono Dios creó, mantiene y gobierna todo lo que existe, a través de Su Hijo.


  • Que Dios creó al ser humano a Su imagen y semejanza, hombre y mujer, para mantener una relación con El y para gobernar sobre la tierra.


  • Que Satanás originalmente era un ángel que se rebeló contra Dios. Fue echado de la presencia de Dios y como un rebelde, estableció un reino de oscuridad y maldad sobre la tierra.


  • Que bajo la tentación de Satanás, los seres humanos originales cayeron de la gracia de Dios cuando le desobedecieron, trayendo pecado, enfermedad y el juicio de muerte a la raza humana.


  • Por medio del pecado de los seres humanos originales, Satanás y sus huestes de maldad ganaron acceso a la creación buena de Dios.


  • La creación ahora experimenta las consecuencias y efectos del pecado original de Adán. Los seres humanos nacen en pecado, son sujetos al juicio de la muerte, y cautivos del reino de Satanás, el cual es un reino de tinieblas.


  • Que Dios jamás abandonó Su dominio sobre la tierra, manteniendo la misma por Su Providencia Divina. Para traer redención a la humanidad y restauración a la tierra, estableció pactos por los cuales reveló Su gracia a una humanidad pecaminosa.


  • Por medio de Su pactos con Abraham y su descendencia, Dios prometió al pueblo de Israel que lo liberaría de la esclavitud al pecado, de Satanás y bendeciría a las naciones por medio de ello.


  • Que una vez llegado el cumplimiento del tiempo, Dios honró Sus pactos con Israel y Sus promesas de salvación, enviando a Su Hijo para que redimiese a los que estaban debajo de la ley del pecado y de la muerte, a fin de que recibieran la adopción de hijos.


  • Que Su Hijo Eterno, Jesús, fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. El es verdadero Dios y verdadero hombre en una sola persona. Aunque jamás pecó, entregó Su vida en la cruz del Calvario como sacrificio en sustitución de los pecados de la humanidad. Dios lo resucitó al tercer día.


  • Como el Ungido de Dios, Jesús venció el pecado y la muerte y derrotó a Satanás y a sus huestes de maldad. Ascendió a los cielos donde está sentado a la diestra de Dios, en donde reina sobre el universo.


  • Que el Espíritu Santo es el Señor y dador de la vida, que procede del Padre y con el Padre é Hijo es juntamente adorado y glorificado.


  • Que el Espíritu Santo fue dado a la Iglesia el día de Pentecostés, bautizando así a los creyentes en su propio ser y liberando sus dones en ellos.


  • En la llenura y capacitación del Espíritu Santo, en Su ministerio actual, en Sus dones, fruto y poder, en Su plenitud manifestada en la vida de cada creyente.


  • En el sacerdocio de cada creyente.


  • Que la Biblia es la obra del Espíritu Santo revelado a autores humanos y que en sus manuscritos originales no hay error. Aceptamos los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamento como nuestra autoridad final y absoluta en cuestiones de la fe y la práctica de la vida cristiana.


  • Que el sistema de este mundo está bajo el poderío de Satanás quien manipula el temor de la muerte para esclavizar a la humanidad.


  • Todos los seres humanos son pecadores por naturaleza y consecuentemente están separados de Dios y bajo su juicio.


  • Que la aceptación del Evangelio de Jesús y Su Reino, por la obra del Espíritu Santo, es el único camino por el cual Dios justifica, regenera, adopta, y santifica a todos aquellos que se arrepienten de sus pecados y confían en Jesús como Señor y Salvador.


  • En una sola Iglesia, santa y universal. Todos los que se arrepientan de sus pecados, confiesen que Jesucristo es su Señor y Salvador y vivan por fe en obediencia a El, forman el Cuerpo de Cristo, del cual El es la cabeza y sus discípulos los miembros.


  • En el bautismo en agua tal como lo ordenó el Señor Jesucristo.


  • En la celebración de la cena del Señor como lo ordenó el Señor Jesucristo.


  • En la manifestación y extensión del Reino de Dios sobre toda la creación.


  • Que Jesús vendrá de nuevo a la tierra, como lo prometió.


  • En la resurrección de los muertos, los seguidores de Jesús para vida eterna y los otros para condenación.


  • Que una vez toda la creación haya sido puesta bajo el dominio de Jesús, El mismo entregará todo al Padre para que Dios sea todo en todos. El reinará sobre un nuevo cielo y una nueva tierra en los cuales será adorado para siempre.



Código de Ética


Introducción

Como un ministro de Jesucristo, llamado por Dios, yo me dedico a conducir mi ejercicio ministerial de acuerdo a las directrices éticas y los principios establecidos en este código, mi servicio será de beneficio a la comunidad Cristiana y agradable a Dios, mi vida será un testimonio al mundo.



Responsabilidades Personales:


  • Nutriré mi devocional a través de un tiempo regular de oración, lectura de las Escrituras, y otras disciplinas espirituales.
  • Continuaré creciendo intelectualmente a través de la lectura, estudio personal, conferencias de crecimiento, y otros recursos de desarrollo y formación.
  • Mantendré mi salud física y emocional a través de ejercicio regular, buenos hábitos alimenticios, y el cuidado propio de mi cuerpo.
  • Administraré adecuadamente mí tiempo, equilibrando mis obligaciones personales, responsabilidades familiares, y deberes ministeriales.
  • Mantendré un día de descanso semanal y un período de vacación anual.
  • Seré honesto y responsable en la administración de mis finanzas cumpliendo  con los compromisos económicos  a tiempo, incluyendo diezmos y ofrendas.
  • No requeriré pagos, ni manipularé para que me den regalos especiales o privilegios por celebrar bodas, funerales, y otros servicios relacionados con mi función.
  • No utilizaré mi posición o influencia para sacar ventaja o beneficio personal en dinero y servicios.
  • Seré auténtico en mi discurso, reconociendo las fuentes de información o material de consulta, no exagerando los hechos o haciendo mal uso de experiencias personales o ajenas.
  • Buscaré imitar a Cristo en actitud y acción hacia todas las personas sin considerar etnia, clase social, credo, o posición de influencia dentro de la iglesia y la sociedad.



Responsabilidades Familiares:


  • Seré justo con cada miembro de mi familia, dándoles tiempo, amor y consideración.
  • Trataré a mi esposa sabiamente considerando su rol como ayuda idónea.
  • Consideraré a mis hijos como regalos de Dios y los ayudaré a encontrar la voluntad de Dios para sus vidas.



Responsabilidades Ministeriales:


  • Seré un siervo de la Iglesia siguiendo el ejemplo de Cristo en fe, amor, sabiduría, ánimo e integridad.
  • Administraré con fidelidad mi tiempo y energía en el ejercicio de mi función ministerial.
  • Seré imparcial y justo en mi labor ministerial no haciendo acepción de personas.
  • Dispondré del tiempo adecuado para  preparar y presentar de manera clara, exposiciones bíblicamente fundamentadas.
  • Mantendré discreción en mi labor pastoral, excepto en casos donde sea necesario exponerlo para prevenir daño a personas y/o es requerido por la ley.
  • Buscaré guiar a personas a la Salvación y a formar parte de la iglesia sin hacer proselitismo.
  • Evitaré estar  a solas con personas del sexo opuesto o en otras situaciones potencialmente comprometedoras.
  • Como ministro a tiempo completo  no aceptaré  otro trabajo sin el consentimiento del consejo de la iglesia.
  • Estimularé el ejercicio de los dones de los miembros de la iglesia juntamente  con los míos  en beneficio del reino y para la gloria de Dios.
  • Administraré las finanzas  de la Iglesia con integridad.
  • Mantendré la unidad de la iglesia y resistiré cualquier intento de dividirla.
  • Fortaleceré la unidad, testimonio y misión del Cuerpo de Cristo.
  • Guardaré la comunión ministerial y mis compromisos y acuerdos financieros hacia el ministerio.



Responsabilidades Colegiadas:


  • Procuraré relacionarme y servir a otros ministros, respetando su ministerio y cooperando con ellos.
  • Me abstendré de hablar despectivamente de la persona o el trabajo de cualquier otro ministro.
  • No interferiré con el desarrollo de la iglesia a la que pertenecí anteriormente.
  • Oficiaré eventos, tales como bodas y funerales en otras iglesias, siempre y cuando cuente con el aval de mi consejo local y la invitación de las autoridades de las mismas.
  • Participaré en actividades extralocales con otras iglesias siempre y cuando cuente con el aval de mi consejo  nacional o regional y la invitación de las autoridades de las mismas.
  • Seré considerado y respetuoso con los que me precedieron en el ministerio.
  • Confrontaré a un ministro involucrado en una falta moral  e informaré a las autoridades de su iglesia.
  • Mantendré una relación de pacto con mis colegas lo cual involucra cuidado, disciplina, apoyo familiar, diálogo, enseñanza y aprendizaje mutuo y formación espiritual.
  • Rendiré cuentas a mis colegas del consejo acerca de mi vida.



Responsabilidades con la Sociedad:


  • Mi responsabilidad primaria será servir a mi congregación siendo diligente en mis deberes ministeriales, sin embargo aceptaré responsabilidades razonables de servicio comunitario.
  • Participaré responsablemente en la vida y obra de mi comunidad, testificando con palabra y ejemplo el Evangelio de Jesucristo, promoviendo una sociedad justa y moralmente responsable.
  • Ejerceré responsablemente mis obligaciones cívicas.
  • Recibiré el consejo constructivo y las sugerencias que fortalezcan mi vida y nuestro ministerio.



Responsabilidades con Ministerios VERBO:


  • Apoyaré al ministerio del cual formo parte.
  • Mantendré la unidad del ministerio y resistiré cualquier intento de dividirlo.
  • Enseñaré y practicaré los principios, valores, doctrinas, acuerdos y características propias de Ministerios Verbo.
  • Representaré adecuadamente a Ministerios Verbo en todo lugar donde fuere invitado como ministro.
  • Renunciaré a mi posición de liderazgo si mis convicciones cambian.



MI COMPROMISO MINISTERIAL:


Habiendo aceptado el llamado de Dios al liderazgo de Ministerios Verbo, yo pacto con Dios para servir a Cristo y a Su Iglesia con la ayuda del Espíritu Santo. En afirmación de este compromiso, Yo me atendré a este código de ética y cumpliré con sus propósitos e ideales.

No aceptaré una posición de liderazgo en Ministerios Verbo a menos que esté de acuerdo con este código de ética.



Firma _________________________ Fecha _________________________

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